Cómic - The Sandman

jueves 26 de agosto de 2010
Para los que habituen el mundillo del cómic, The Sandman debería presentarse como una de las obras culmen del género. Hace no más de un año comencé con el primer tomo de la obra, y qué decir, magnífica se le queda corto.

El cómic cuenta la historia de Morpheo (Sandman, Oneiros, Sueño, Rey de los sueños) y de cómo es atrapado en una prisión de cristal durante casi un siglo; prisión de la que logra escapar, con la posterior venganza de Sueño contra sus captores, y la recuperacion de sus pertenencias mágicas robadas (Una bolsa de arena, un yelmo y un rubí).

A partir de aquí, contará cómo Sueño dirige su reino, la vida de sus hermanos (Muerte, Destino, Destrucción, Desespero, Delirio y Deseo) y sobretodo historias, muchas historias.

La mitología viene como fondo principal, apareciendo dioses, criaturas del folklore, maldiciones, presagios, brujas...

Neil Gailman, el autor, no utiliza al mismo ilustrador para cada tomo, sino que cambia en cada capítulo, marcándolos con una apariencia única en todos ellos.

Dejo el primer tomo, Preludios y Nocturnos, en descarga directa, para dar un primer bocado:

http://www.megaupload.com/?d=BDTKFRDD

La editorial Vertigo es la que distribuye este cómic en España, puede encontrarse en cualquier librería, merece la pena.

Todo lo vivido

lunes 14 de junio de 2010
Exámenes. Los vecinos de abajo están de obras y hay un ruido infernal 500 metros a la redonda; aparto con desdén los cientos de folios que componen mis apuntes sobre la mesa, y me recuesto en el sofá poniendo los brazos sobre la frente. Cierro los ojos y respiro profundamente.

Empiezo a sentirlo.

Recorre todo mi cuerpo con cada latido, al principio despacio, imperceptible, pero cada vez mas claro. Pies, manos y torso se alimentan del aire de mis venas; mi respiración es pausada y tranquila. Por un instante lo noto: máquina, animal y hombre.

Pienso en mí, en los míos, en todo lo que he hecho este año. Y bien puedo decir que no me arrepiento de nada.

Y después…

Me pregunto si el camino que he escogido es el correcto. Ser cocinero algún día... La cocina me encanta, sí, pero siempre acabo pensando que no es lo que quiero para mí.

Siempre he tenido notas mediocres, lo justo para aprobar. Y no porque me cueste estudiar, sino porque me aburría. Aún recuerdo como me miraron en clase cuando nos hicieron el test de cociente intelectual, saqué la puntuación más alta, y resultó que era superdotado: 139 CI, y todos “¡hala...!”, total, que nos lo repitieron, volví a sacar la misma nota, y venga con el “¡hala!” otra vez.

El sistema académico da asco; es como si nos prepararan para trabajar desde el mismo momento en que entramos a párvulos: “Cinco días a la semana, seis horas al día”. Joder, parece un jornal laboral, y encima nos enclaustran en un espacio cerrado súper protegido como si fuésemos animalitos –Bueno, hay cada uno que… en fin.

Pienso en este año, en cómo ha sido y qué ha significado.

Tengo desde hace tiempo, una capacidad abismal para saber lo que está pensando la gente. Este año, por mucho que buscara la decepción en mis compañeros, no la he encontrado.

Creo que el destino me colocó justo ahí para conocerlos, gente con la que se puede estar, que siempre está ahí para ti, sin reproches, personas que me han cambiado, no sólo por haberme hecho abrir hacia ellos, sino por hacerme abrir mi mente al mundo.
Amigos.

Gracias.

R.E.M. - The one I love

Hacia rutas salvajes (No amo menos al hombre, sino más a la naturaleza)

miércoles 5 de mayo de 2010


Hacia rutas salvajes es para mí, sin ninguna duda, una de las mejores y más originales películas que jamás he visto. Me la recomendó un amigo con gustos similares, y no me ha decepcionado en absoluto.

Hacia rutas salvajes cuenta la historia de un joven de Virginia que, llegado un día, decide abandonar la civilización y marcharse a vivir a la naturaleza salvaje e indómita. Dona todos sus ahorros a la caridad, y viaja a dedo por varias poblaciones americanas. La película está basada en hechos reales, y cuenta la historia de Christopher MacCandless.

Una sociedad a sus ojos hipócrita, generaron en el protagonista un deseo de búsqueda de verdad y libertad, que lo condujeron a renunciar a los bienes materiales para embarcarse en una aventura en la que se fue desposeyendo de todo aquello que consideraba superficial para intentar encontrar lo verdaderamente esencial de la existencia. En ese camino se encuentra con diferentes personajes con los que comparte tramos de su trayecto y con los que establece relaciones pasajeras, pero enriquecedoras para ambas partes.

Él pasa rozando a la gente con la que se encuentra, lo asume como algo pasajero, aunque muchos de ellos quisieran que fuera permanente, pero esto no entra dentro de sus planes y es sumamente sincero al respecto.

Está muy bien contada, sobre todo por la voz en off de su hermana menor, que nos cuenta como fue llevando la familia la desaparición de Christopher.

Os la recomiendo encarecidamente, eso claro, si aun no la habéis visto.

*BSO:  Eddie Vedder Guaranteed

Leyenda de Luna

Cuenta la leyenda que una vez la luna, triste y sola, bajó a un bosque y, sin querer, se enredó en un árbol, y un lobo la encontró y se puso a jugar con ella, arrancándola de su eterna soledad.
Pero el animal se fue, y la luna, indignada, le robó la sombra. Por eso el lobo aulla todas las noches, pidiéndole a la luna que se la devuelva.

Lorena McKennitt - Mummers dance

Cambiando de aires

martes 27 de abril de 2010
Tras un fallo no intencionado en el formato del blog, tuve el poco placer de experimentar como se me borraba todo -salvo las entradas- asi que he decidido maquillarlo de nuevo con tonos distintos y temas diferentes en las entradas a partir de ahora.

Bendito portátil nuevo, a escribir se ha dicho.

Salud!


Breaking Benjamin - Dance with the devil

¡Música, sexo y chocolate!

Enciendes el ordenador. Youtube. Pones alguna canción que tienes en marcadores o buscas directamente por el título. Empiezas a fijarte en los Videos Relacionados y vas escuchando algunos grupos que no conocías. Esta no está mal, aquella tiene un buen estribillo, podría ser peor…

Y de repente das con ella. Esa canción que, quizá, esperabas encontrar desde el principio. Tiene un buen riff inicial, sincronización entre batería y bajo perfecta, ¿estribillo? nada, toda la canción es jodidamente orgásmica.

¿Orgásmica?

El corazón late deprisa, estás tenso y empiezas a sentir calor. Estás sintiéndolo, el placer de la música, su fin, su dicha y propósito.

La ciencia ha encontrado el clímax de las sensaciones dadas por la música, algo así como un orgasmo musical, al cual se le ha llamado en inglés “musical chills” o “musical shivers”, algo así como “escalofríos musicales”. Cuando esto ocurre se producen en el cerebro señales que inhiben las sensaciones negativas.

Otra acción es la liberación de sustancias productoras de placer en el cerebro. Liberamos dopamina, sustancia que se libera también durante las relaciones sexuales o al comer chocolate, dando sensación de placer. Otras son la endorfina y los endocanabinoides. La primera regula sensaciones de gozo e incluso se le llama “la droga de la felicidad” porque brinda una sensación placentera, los segundos son sustancias producidas en el cuerpo con una composición similar a la sustancia activa de la mariguana. Aunque en estos dos últimos la relación con el placer provocado por la música es aún incierta.

Sacado de http://www.divosguitar.com/

Y aquí dejo una de las canciones que bien podrían identificarse con el segundo párrafo de la entrada :$.

In Flames – Gyroscope

Cuando yo era...

domingo 4 de abril de 2010
Cuando era pequeño, creía que la gente no tenía vida propia, como si una burbuja invisible me rodeara, y esas personas tan sólo cobraran vida al entrar en mi espacio, al entrar en mi burbuja, como si el resto del mundo se congelara al salir de mi vista.

En esta categoría entraban los profesores; asistía a la escuela, daba mis clases y, al irme a casa, ellos dejaban de existir en el sentido AMPLIO de la palabra; supongo que era un tanto estúpido y ególatra pero, ¿qué niño no lo es?

Todo se resolvió un día en la escuela, yo no tendría más de 6 años, era última hora y casi podíamos oler la libertad fuera de las aulas– ¡y la comida de nuestras madres con los dibujos de la 2!-, el timbre sonó con su tono habitual, la profesora tendría prisa, porque dijo aquellas palabras que nos marcaron tanto –en su día-:

“Salid rápido para que cierre, que tengo que comer y no me da tiempo”

Se hizo el silencio, nadie tenía valor de preguntarlo pero muchos nos lo preguntábamos:

“Seño, pero… ¿Usted come?”

Como si los profesores se quedaran en el aula “apagados” hasta el día siguiente…


La otra noche me vino a la cabeza, como una de esas cosas que no has recordado en mucho tiempo y, de pronto, te acuerdas y te hace gracia, o te hace sentir estúpido o avergonzado.

*geez…*¡bendita infancia!


Time of Dying - Three days grace

The Sandclock IV

jueves 25 de marzo de 2010
The Sandclock IV

Era una aldea no demasiado grande que miraba al mar; las velas de los pesqueros restallaban con el bramar del viento en invierno, el mercado era grande para tratarse de un pequeño poblado, las campanas del muelle adornaban cada puesto de subastas con su singular repiqueteo. Por aquel entonces, se podía ver a los pilluelos de la aldea corretear por los viejos maderos del muelle, buscar conchas varadas en la arena de la playa, y vaciar sus botas de agua con singular desdén.

Entre todos los chicos de la aldea, uno destacaba particularmente. No por su físico o su intelecto, sino por su don para la pintura. De tanto en tanto ganaba alguna moneda retratando a la gente que estaba de paso en el pueblo; mercaderes, alcaldes, incluso algún capitán de barco, se habían maravillado del talento del joven. Colgaban aquellos lienzos, aquellos instantes efímeros de vida pausada, en las paredes de sus casas, donde se vanagloriaban del bajo precio, de los mimados detalles del cuadro, y de la buena fortuna que habían tenido encontrándose con aquel muchacho.


El día amaneció con el cielo despejado, quizás era uno de los mejores días que hubiera en mucho tiempo, y el chico aprovechó para llevar su caballete a la playa. Allí pintó el paisaje arenoso, la marea cambiante y el sol saliente; y no había acabado aun cuando se vio interrumpido de su labor.

Era un hombre alto y delgado, la tez morena, con barba bien recortada, aseado y de ropajes oscuros; sus ojos parecían cambiar entre tonos dorados y negros. El chico se asustó durante un instante, pero mantuvo la calma. Parecía un hombre del mar del sur, estos raramente abandonan sus áridas tierras por otras más frías, fieles a sus costumbres y recelosos de los extraños, le sorprendió encontrarlo en la playa.

–Quiero un cuadro -dijo el sureño tan rápido como el chico se hubo calmado.

Se puso manos a la obra sin mediar palabra. El extraño era un misterio, parecía cambiar a cada momento, como si el sol jugara con la piel de sus manos y cara, haciéndolo más viejo y rejuveneciéndolo a los pocos minutos; aun así, la quietud del sureño era sobrenatural, no se movía ni un ápice, tan sólo su túnica ondulaba con el viento que arrastraban las olas; sería uno de los retratos más difíciles que hubiera hecho nunca.

Al fin terminó, y la espera mereció la pena, pues entrego al Tez Morena una verdadera obra maestra.

-Eres bueno, chico, te han bendecido con un gran don –dijo el sureño mientras contemplaba la obra con sus ojos cambiantes- No tengo dinero con el que compensarte, pero te daré algo que bien podría decirse no tiene precio –Sacó una bolsa pequeña de tela negra, cuya boca anudaba una cuerda de hilo dorado, y se la ofreció al chico que, en un principio, receló del regalo.

-Hm, gracias, señor, me place que le guste mi trabajo.

-Usa bien lo que hay dentro de la bolsa, y ten buena vida, muchacho –Tras esto, el extraño de ropajes oscuros comenzó a andar en dirección contraria al poblado.

El chico desató el nudo y saco del interior de la bolsa un objeto, volvió a levantar la vista buscando al extraño, pero el sureño había desaparecido y, en su mano, descansaba un pequeño reloj de arena.

Disturbed - Haunted



Malditas traducciones, ¿Es que nadie las hace bien?, ¡UAAAAH!

Semáforos

miércoles 3 de marzo de 2010
Pequeño, frágil y dulce. Caminaba tras su dueña aquel cachorro sin suerte, firmemente atado de una correa corta. El semáforo parpadeaba en ámbar, y nuestro coche fue decelerando hasta parar cuando se tornó en rojo. Me fijé en aquel perrito, algo más pequeño que un gato callejero, orejas largas y aterciopeladas, color negro, y en como caminaba lenta y pesadamente, podría decirse con temor, tras la mujer que llevaba su correa. Fueron tan sólo unos treinta segundos; el animalito se quedó inmóvil, el rabo entre sus patitas traseras, incapaz de andar. Ella, por su parte, parecía tener prisa; no se detuvo a calmar a la criatura asustada, ni a tranquilizar su creciente ira; empezó a tirar de la correa, arrastrando al cachorro como si fuera un fardo, un peso muerto. El animal se tumbó, haciendo fuerza hacia el lado contrario cuando los envites de la correa se lo permitían. Ella se giró, la criatura agachó la cabeza y cerró sus ojitos; lo miró con asco y dio un tremendo tirón. El cachorro avanzó casi un metro sin tocar el suelo, aterrizó cerca de su dueña y se ovilló más aún. La mujer paró, se quedó pensando un instante, entrecerró uno de sus ojos al hallar una solución y casi sonrió. Tomó la correa más corta, y subió el brazo por encima de su cabeza sin dejar de agarrar la cuerda. El animalito se levantó en el aire despacio, dejando de tocar el suelo, con sus patas delanteras primero y con las traseras después, inmóvil. Siguió andando, el perro colgaba de su collar en el aire, indefenso. Tras unos segundos soltó la correa y el animal cayó al suelo a su lado, le propinó una patada en el vientre que hizo gemir al cachorro. El semáforo se tornó verde, el coche seguía su curso, yo miraba atónito por el espejo retrovisor, sin dar crédito a lo que había visto.

Pensaba en abrir la puerta, bajar, destrozarla, darle ojo por ojo, hacerle sentir mi rabia, la impotencia creciente que mordía mi alma con aquel espectáculo de horror, hacerle entender que por cosas así renegaría de mi propia especie.

El coche avanzó, y sólo quedó la tortura, reflejada en imágenes turbadoras que me asolarían más tarde.

Sólo quedaron odio y resignación.



Warcry - El regreso


The Sandclock III

sábado 13 de febrero de 2010
The Sandclock III

El gatito paseaba despreocupado por el salón del trono; era pardo, con una rayita blanca en el pecho que le llegaba hasta el vientre. Caminó hasta su señor, que ocioso, contemplaba una esfera de berilo. En ella se arremolinaban imágenes de lugares lejanos, de hechos pasados y otros que aún están por llegar.

-Saludos, Señor -Dijo el gatito mientras saltaba en el regazo de su amo. Miekis, otrora humano, tenía la misma capacidad que cualquier hombre en habla y raciocinio-. Os veo demasiado interesado en la esfera, ¿puedo preguntar qué veis?-

-Hola, Miekis -Contestó inmutable-. Sí, puedes -El Señor del Tiempo miraba fijamente la esfera, concentrado en sus reflejos, en las formas e imágenes que sólo sus ojos podían percibir-. Siempre he sabido que mi dominio, mi esencia, tiene la facultad de dañar a los hombres. El paso del tiempo es cruel, causa dolor, causa sufrimiento y, aunque puede ser la cura de un corazón roto o una herida abierta, también es implacable y frio.

-¿Cómo, Señor? -Preguntó interesado el gatito pardo, mientras entrecerraba sus ojos y miraba la esfera, con el fin de comprender un poco mejor la preocupación de su amo-.

-Aquellos que han de pasar media vida en un calabozo, o esclavos hasta que terminen sus días. ¿De verdad crees, Miekis, que la agonía y la tristeza que sienten, son causadas por los muros de sus celdas o los látigos de sus amos? -El Señor del Tiempo miró entonces muy fijamente al felino, que ya sabía por dónde iban los designios de su amo-.

-Entonces es el tiempo el que les hace sufrir, ¿no?.

-Sin duda -Contestó fríamente al gatito, mientras dejaba de acariciarle el lomo–. Mira atentamente la esfera, Miekis, te permitiré ver lo que mis ojos ven.

Sus mentes dejaron el salón del trono, marcharon hasta playas desiertas y bosques frondosos y, cuando el Señor del Tiempo encontró el lugar deseado, el mar se abría, inmenso e imperturbable, ante ellos.



Saratoga - Decepción

The Sandclock II

miércoles 3 de febrero de 2010
The Sandclock II

Sendas columnas se alzaban para formar el templo, como un antiguo mausoleo griego. La vegetación alzaba sus tallos y ramitas alrededor de las columnas de piedra, incrustadas con rubíes de rojo intenso y perlas ónice.

En la base del templo había murales de piedra, preciosas esculturas que parecían moverse cuando mirabas por el rabillo del ojo; todo el que tenía la extraña oportunidad de admirarlos, preguntaba qué tipo de historias narraban, y la respuesta que recibían siempre era la misma:

“Todas las historias”.

Pero la belleza del lugar no radicaba en el templo, sino en sus jardines.
La arena cubría todo hasta el horizonte, no se veía nada más allá del templo que no fueran mares y mares de dunas; dunas de arena, repletas de plantas de un verde vivo, cuyas flores no eran sino piedras preciosas; ríos de agua clara y brillante que jamás desembocarían en ningún mar lejano brotaban y se perdían entre la arena. Y un camino, tan solo un camino que salía del templo, se perdía entre el cielo y la tierra allá en el horizonte, y acababa en la parte de atrás del mismo templo, como una senda sin final.

El Señor de este templo era Khronos, tenía más nombres, le habían bautizado como Eón, Aión o Saturno; no era mortal, ni tampoco dios; existía desde el principio del mundo, y viviría incluso cuando éste se marchitase.

...

Maldito Pc!

Ains, casi un mes sin poder hacer nada en el blog, y todo por culpa del ordenador, que ha vuelto a decir adiós. Y claro, dos semanas en el taller para que me digan "eso no lo podemos arreglar nosotros, mándalo al servicio técnico"; claro, sólo está a 800km de mi casa, fácil, y de paso me voy de vacaciones, ¡como me ha tocado la lotería! -Léase sarcásticamente-.

Así que nada, a comprar un portátil nuevo, porque curiosamente me sale más caro arreglarlo y cambiarle la piececita -allí a lo lejos en el servicio técnico-, que comprar uno nuevo.

Iré publicando poquito a poco una historia/cuento que tenía pensada desde hace tiempo: The Sandclock -El reloj de arena-, no sé cómo quedará, ni si saldrá bien o no, pero lo intentaré.

Salud!

...et semper fi!

Metal Gear Solid - The Best is Yet to Come (Subtitulado en español)